La respuesta del público fue tan cálida que decidimos dar un paso más. Queríamos un lugar donde la experiencia cervecera pudiera sentirse desde el origen, rodeados de naturaleza y tranquilidad. Así llegó nuestra segunda ubicación: Cojitambo, en medio de montañas e historia ancestral. Allí construimos nuestra cervecería artesanal, el corazón donde nacen nuestras cervezas.